<La preparación recibida como interno de psiquiatría permitió
diagnosticar: crisis de angustia aguda y, guiado por la referencia del
insomnio y la nerviosidad observados desde meses atrás, así como por su
trabajo en la siembra de café, encontré la causa fundamental de su
concurrencia al hospital: cafeinismo.
Pasarían muchos años para
que apareciera en una publicación médica el trabajo de investigadores
norteamericanos (Griffiths R ; 1988) sobre la estrecha relación entre
la ingestión de dosis fuertes de café y los estados de pánicos (que es
como actualmente se denomina la crisis de angustia). Los resultados de
dicho estudio fueron contundentes. De 14 voluntarios sin ningún tipo de
antecedente psiquiátrico, a los que se dio a tomar el equivalente de 7
tazas de café fuerte, 12 tuvieron cuadros similares al de José. Este,
desde luego, fue un caso de alto consumo, pero en los consumidores
moderados se presentan también molestias que aunque menos severas,
resultan igualmente desagradables y determinantes de nerviosidad
crónica (Graham K; 1988). >>
La cafeína es un alcaloide que actúa como un estimulante
psicomotor. La intoxicación por cafeína (cafeinismo) es la consecuencia
de una ingestión excesiva de esta sustancia.
El cuerpo absorbe
inmediatamente la cafeína y su nivel en la sangre asciende
aproximadamente 30 minutos después de su ingestión y el promedio de su
eliminación fuera de la corriente sanguínea varía, desde varias horas,
en el caso de un adulto, hasta varios días en un recién nacido. La
cafeína pasa a la sangre a través de la mucosa del estómago e
intestino, y se elimina rápidamente y sin modificación por la bilis y
la orina, de ahí su efecto tan irritante sobre la vejiga e intestino.
Su acción sobre el sistema nervioso se produce por elevar
considerablemente las sustancias llamadas neurotransmisores, que
transmiten la excitación nerviosa de una neurona a la otra, y su
peligrosidad estriba en que esa elevación ocurre a expensas del
mecanismo de gasto anticipado, es decir, que los neurotransmisores
almacenados para una semana pueden consumir se en un día y después
vendrán muchos días de carencia que explican lo que en estos tóxicos se
llama efecto de rebote, caracterizado por notable falta de ánimo y
somnolencia.
CARACTERISTICAS CLINICAS Y DIAGNOSTICO
Para que
se produzca una intoxicación, se necesitan 250 mg de cafeína diarios,
ésta dosis se alcanza fácilmente con el consumo de 1 a 3 tazas de café,
de acuerdo con el peso corporal. Un niño que consume una bebida gaseosa
con cafeína recibe el equivalente a 4 tazas de café consumidas por un
adulto.
La intoxicación puede causar o exacerbar los síntomas de
una gran variedad de patologías psiquiátricas, como los trastornos por
ansiedad (especialmente la crisis de ansiedad [panic disorder]), la
depresión, la manía, la esquizofrenia. Además el café actúa justamente
en forma contraria a como lo hacen los medicamentos psiquiátricos y
elimina, por tanto, sus efectos terapéuticos.
FUENTE
CANTIDADES APROXIMADAS DE CAFEÍNA POR UNIDAD
Bebidas y alimentos (5-6 onzas)
Café fresco, café mezclado 90-140 mg.
Café instantáneo 66-100 mg.
Te (hojas o bolsita) 30-100 mg.
Cacao 5-50 mg.
Café descafeinado 2-4 mg.
Barra de chocolate o taza de chocolate 25-35 mg.
Refrescos (8-12 onzas)
Pepsi, Coca-Cola 25-50 mg.
Las
personas presentan una gran variabilidad en cuanto a la intoxicación y
dependencia de la cafeína. La dependencia, según se hace evidente en
los síntomas al tratar de abandonarla, puede ocurrir tan solo después
de 6 a 15 días de exposición a 600 mg diarios. La dependencia no
acostumbra ser una condición clínica de importancia; sin embargo, la
abstinencia puede constituir una causa no detectada de síntomas como
cefaleas (que pueden durar varios días), fatiga, disminución de la
vigilancia y retraimiento social. Suelen presentar tales síntomas
comenzando de 12 a 24 horas después de la cesación de su consumo. Los
síntomas varían en severidad según la personas. Los síntomas
presentados al tratar de abandonar el consumo de cafeína generalmente
alcanzan su nivel más alto después de 36 horas y desaparecerán al final
de la primera semana. Los métodos de destoxificación pueden variar,
desde una abrupta abstinencia, hasta retiro gradual, junto con
analgésicos que alivien los síntomas.
Este proceso debe hacerse en
forma gradual, para lo que se recomienda la reducción escalonada
siguiendo el método de la media hora semanal, que consiste en
establecer, durante la etapa de consumo habitual, el horario de la
última hora de café y a partir de entonces ir reduciendo el horario de
consumo permitido en media hora semanalmente. Es decir, si la última
toma era a las 8:00 pm. (con la que seguramente se garantizaba un sueño
intranquilo), al iniciar el tratamiento, la última toma permitida será
a las 7:30 pm. Una semana después será a las 7:00 pm. y así
sucesivamente hasta eliminar el hábito sin grandes esfuerzos ni
síntomas de abstinencia. Por la misma razón apuntada, las personas que
padezcan alguna enferme dad psiquiátrica deben evitar Señalaremos
finalmente que los métodos descritos son para aquellos tomadores de
café que se exceden de las 5 tazas diarias, ya que en los restantes
casos la supresión puede hacerse de forma más rápida, es decir, las
etapas semanales de reducción pueden ser de 1 ó 2 horas en lugar de
media.
CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA INTOXICACIÓN POR CAFEÍNA
A. consumo reciente de cafeína, normalmente mas de 250 mg.
B. Como mínimo, cinco de los siguiente síntomas:
1. intranquilidad
2. nerviosismo
3. excitación
4. insomnio
5. congestión facial
6. diuresis
7. molestias gastrointestinales
8. contracciones musculares
9. pensamiento y lenguaje inconexos
10. taquicardia o arritmia cardiacas
11. periodos de actividad incansable
12. agitación psicomotriz
C. Todo ello, no debido a otros trastornos mentales o físicos.
Los efectos suelen durar solo unas horas y acostumbran manejarse con medidas de soporte.
ORIENTACION PSICOTERAPEUTICA Y PARA LA ENTREVISTA
Centra
la valoración el ingesta de cafeína. Informar y tranquilizar al
paciente en cuanto a los signos y síntomas físicos y psicológicos que
produce esta sustancia
EVALUACION Y MANEJO
1. Efectuar
una evaluación psiquiatrita completa centrándose en a cantidad de
cafeína ingerida. Indagar otras fuentes distintas al café, refrescos y
chocolate.
2. Descartar otra sicopatología que puede
exacerbare por efecto de la cafeína. Detectar si el paciente se
automedica con cafeína.
3. Determinar si el enfermo esta tomando medicamentos que interaccionan con la cafeína
4. Valorar los problemas médicos asociados a la cafeína.
5. Aconsejar ala enfermo que restrinja la ingesta de cafeína, o que la disminuya poco a poco hasta suspenderla.
6. Informar al paciente sobre los efectos de la cafeína y los síntomas de la abstinencia
FARMACOTERAPIA
Si
el paciente presenta una ansiedad importante, pueden administrarse
benzodiacepinas como el oxacepán (adumbrán), el diacepán (valium). En
caso de una abstinencia grave se puede dar una dosis baja de
benzodiacepinas durante varios días.
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